Al borde del pueblo bajaba un torrente lleno de peces y las cañas, las choperas, el mosquito de la tarde, se agitaban en las orillas. El mundo era increíble en ese verano cubierto de agua y las mujeres reían para ir a lavar la ropa a las orillas del río inmenso.
En invierno, la gente del pueblo vestía de sucio. Con el hielo, el río está en lo alto de la montaña, apilándose.