Al borde del pueblo bajaba un torrente lleno de peces y las cañas, las choperas, el mosquito de la tarde, se agitaban en las orillas. El mundo era increíble en ese verano cubierto de agua y las mujeres reían para ir a lavar la ropa a las orillas del río inmenso.
En invierno, la gente del pueblo vestía de sucio. Con el hielo, el río está en lo alto de la montaña, apilándose.
3 comentarios
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Sobre Mutas, muto, muta..
Sólo díganle que se ponga a un lado, más allá. El horizonte está bien, la mirada no descansa, pero se restituye, gracias por preguntar.
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okonkwo
19 feb 2008 | 01:20 PM
A la espero de la risa. Acumulando alegría.
Y Otro
19 feb 2008 | 01:27 PM
Gracias por el chivatazo...
amanita muscaria
27 feb 2008 | 12:46 AM
cualquiera lava en el río helado, decía mi madre que luego dolían mucho las manos y sobre todo los nudillos..se feliz :)