J estaba empeñado en que no se parecía a nada en este mundo. Y tenía razón.
- No existen dos cuarzos iguales, ni dos sillas ni dos flores lo suficientemente diferentes para que puedas decir que no son flores.
Y j, adicto, mira las cosas pasar como a un enemigo que no reconoce. Desde el borde las empaña. Si las tocase...

Durante mi adolescencia yo pensaba que era un Elegido... ahora reducí esa mayúsucula y simplemente pienso que soy un héroe como casi todos mis amigos. Profundizo en mi adicción igual que tú, o soy absorbido por ella y el tiempo que me queda para tocar los cuerpos del mundo se reduce... es como si la intimidad del cuerpo se escapara...