Acababan de tallar un arco. La cuerda y la flecha se doraban si les daba el sol.
- Verás cómo te sirve. Es como la gramática.
Hércules apunta a su maestro y dispara. Lapunta rebota en los abdominales.
- ¿Y por qué vas cojo?
Y el jovencito, recogiendo la flecha, no ve cómo el centauro mira al cielo y sin hacer caso de las nubes hace un gesto con la mano.
- Bebí demasiado y no me acuerdo...
Un relámpago suena a lo lejos.
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