Terminaron la ciudad y quisieron coronarla. Hacer murallas era llamar al enemigo. Cerrar las puertas y dorarlas, a los ladrones. La torre llamaría a Dios, pero en las alturas sólo se extendía la niebla. Las nubes formaban su propio desierto.
Terminaron la ciudad y quisieron coronarla. Hacer murallas era llamar al enemigo. Cerrar las puertas y dorarlas, a los ladrones. La torre llamaría a Dios, pero en las alturas sólo se extendía la niebla. Las nubes formaban su propio desierto.
Y Otro
Madrid, España
Y Otro
ver perfil »Sólo díganle que se ponga a un lado, más allá. El horizonte está bien, la mirada no descansa, pero se restituye, gracias por preguntar.
Esta
obra está bajo una
licencia de Creative Commons.
Copyright © 2008 - Mutas, muto, muta.. - es un blog hospedado en La Coctelera con el tema Diario
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados