Delante de las ovejas y al cuidado del huerto Adán tenía tiempo para pensar y bastante más para echar en falta. La lista para añorar es larga, mucho más larga que la memoria, pero más estrecha que la imaginación. Sin embargo, cuando vuelve a casa, ya de noche, no sabe cómo desnudarse otra vez porque teme contagiarle la añoranza a su mujer. Eva lo mira, claro que lo ve desnudo, pero una vez fuera, tampoco es lo mismo.