Sobre el mar la intuición de saberse espuma. Mancha que se extiende y adquiere la forma de un país, un animal, una huella. No nos reconocen los que nos miran en las olas y nos ven desaparecer. Hay a quien no le gusta renovar, prefieren perpetuar o pasar desapercibidos. Aunque tuviésemos una red, seguiríamos limpiándonos las narices igual, porque sobre el mar lo que ignoramos, lo ignoramos de verdad.