Cuentan que se quemaban las habitaciones del señor. Sólo las del señor, porque al resto poco les preocupaba tener que dar cuentas de algo que se había levantado sin esfuerzo.
« Babel II | Inicio | La noche y la piedra »
- Posts (RSS)
- Comentarios (RSS)
Sobre Mutas, muto, muta..
Sólo díganle que se ponga a un lado, más allá. El horizonte está bien, la mirada no descansa, pero se restituye, gracias por preguntar.
Esta
obra está bajo una
licencia de Creative Commons.

Escribe un comentario