La Coctelera

Categoría: traca

significáticos

Hoy han desfilado millones de flores muertas, niños obligados a cantar, banderas, uniformes al sol, camiones llenos de mercancías especiales, cámaras de vídeo, pañuelos de papel, toneladas de palabras y un silencio pesado que no cabía en ningún sitio. Hoy la gente se ha insultado y ha abandonado sus quehaceres en una parte del mundo. Hoy es un día de recordar Chile, Nueva York, Cataluña... Confiando en la actitud de los calendarios.

personajes

Stephen Dedalus y Leopold Bloom, Zeno, Ignatius Railly, Nadie, Mesalina, Gargantúa y Pantagruel (incluso su madre y el bachiller que sabe hablar todos los idiomas del mundo), Bartleby,Hamlet (el de Shakespeare y el de Laforgue) y Segismundo, Virgilio (el de la Divina Comedia) y Rubicante, Menelao (en la Ilíada) y Patroclo, Calígula, la pseudo amante de Saad (de "Jabón" de Onetti), Capitán Nemo, Oliveira; K, Josef K, la cantante de los ratones, Gregor Samsa y su hermana; el Astrólogo (de Roberto Arlt), Qu Yüan (en las historias chinas de los 8 inmortales), Mula Nasrudin y la muerte (en las historias sufíes), Chloe (de La espuma de los días) y el mayordomo, Dahlmann Pierre Renard, el anarquista-juez-militar-loco-oficial... (de Muerte accidental de un anarquista, ¡viva la dialéctica jesuítica!), El violinista (de los cuentos populares checos), Peter Pan (pero el de FernandoIwasaki),el sombrerero loco y la liebre de marzo (Alicia me cae casi hasta mal), Cide Amete Benengelí, Mercuccio (de Romeo y Julieta, es el único con dos dedos de frente de toda la obra), el caballo (de "La mujer que se parecía a mí" de Felisberto Hernández), la Luna (en Las aventuras del barón de Münchausen) el lector que aguante Los papeles de Recienvenido (de Macedonio Fernández), el Tao y Yavhé, el profesor de escuela (de Chéjov en una versión de "La gaviota") y el heredero-mayordomo-amante ("una historia anónima"), el bufón de las obras de Calderón, el conde Antifilifor (profesor de síntesis), Alberto Caeiro y Álvaro de Campos, Juan Preciado, Justine, Padre (de Raymond Carver, en el relato "El padre"), Odelius (de Wilcock), Octavio Paz (en Los detectives salvajes), los zorros (de la tradición oral japonesa), el borracho (en casi todos los cuentos de Bukowski), Buda, Sabatai Seví (el de las fabulaciones de Scholem), el gato negro y el reportero (de "La máscara escarlata", y el gato del mismo cuento de Poe), Prometeo (de Esquilo), el amante (de "Bajo el sol Jaguar" de Calvino), el doctor Frankestein, Fausto (el de Marlowe más que el de goethe, que llega a aburrir), Pablo Neruda (en las memorias de Pablo Neruda), Roland (en los momentos bravos), Job, Andrius Schultzer, Max Estrella, Orlando (en los momentos calmos), Chuang-Tzu, Jonás, el dragón (en la leyenda donde se mata al dragón y se convierte en flor, princesa, libro, piedra, mapa escondido...), el minotauro y Borges (y yo).

¿Quién dijo miedo? ¡El lobo que se comió a Pedro, el que acaba en el agua por las cabrillas y el de los tres cerditos! ese pobre lobo que, de tanto hambre, nadie se ha parado a enseñarle a leer.

Barrera

Demiurguito decribe a una mujer del metro, por ejemplo. Esa persona imaginada se extiende a la cara de una hoja, si es que la palabra cabe en una hoja. Así aparece la copia de Demiurguito (no la de la modelo) que se acerca y agota a la real, adquiriendo posibles. La biografía le pertenece a ella y es en esta donde cambia de nombre y sigue desconociendo al que la describe para dar un paso fuera (peligrosamente el mismo), con que el desaparece y Demiurguito, al no poder volver al metro, con ella.

Microrrelato II

Un micro es una moneda lanzada a una ranura de una máquina recreativa. Lo que se calla es lo que no concierna a tirar la moneda y darle al botón de comienzo. La historia que tenía antes, camino de bolsillos, apilaciones en bancos y estados pasivos de la memoria, no tiene nada que ver con el resultado de después, pasivo, apilado y esperando al recaudador, pero el micro quizá sea el tintineo fugaz que levanta la posibilidad de echar, aunque sea durante un rato, una partidita con uno mismo.

El Único tema

Dicen los entendidos que sólo existen dos temas en literatura: viajes y asesinatos (al fin y al cabo La Ilíada y La Odisea). Otros dicen que están de acuerdo, son dos, pero son los únicos sobre los que se pueden escribir: el amor y Dios (El cantar de los cantares). Así, depende de cómo se den la mano los escritores veremos viajes por amor (novela Bizantina), asesinatos religiosamente preparados (género detectivesco), románticos suicidios (Las cuitas del joven Werther) y viajes místicos (Las mil y una noches).
Sin duda están muy bien las listas de obras y las argumentaciones y divisiones, si es que no te has aburrido y, como lector, te preguntas ¿Cuándo van a hablar de mí? Quizá el único tema que interesa en la literatura.