La Coctelera

29 Septiembre 2008

Persistencia

29 sep 08 En: el otro

En la oscura densidad del hayedo un caracol se encarama sobre una piedra. Las gotas, por las hojas, dosifican la lluvia. El caracol enlodado, en el follaje, resbala lento y ce. Recogido siente la humedad dle charco y asciende al borde de la pierda. Su sombra lo adelanta, el haz de luz cruza, desde el sol, este momento.

22 Junio 2008


El arroyo translucía las algas que crecían en torno a los guijarros. Alegre, con la mano hinchada, j sacó algo viscoso mientras el fondo se volvía turbio. Sólo por ese instante parecía que el arroyo fuese algo que nadie pudiese volver a tocar.

La corriente movió una piedra y estiró la frágil nube de barro. Un alga desprendida se arrastró más allá de dónde llegaba la vista.

1 Junio 2008

En el museo del futuro se apilan miles de algoritmos que están a punto de ser famosos. Ruecas y sillones, apuntes de poemas, vísperas, fiestas perecedoras. Todo comentarista es profesta y cuadno se tiensa una cuerda sobre ella corre un nuevo modelo locomotor, un humo que no ocupa sitio, la paz bilateral de alguna guerra.

1 Junio 2008

La talla

1 jun 08 En: Alambre de espiral

H. fotografiaba trayectorias de los pájaros nocturnos. Dejaba la cámara fija y esperaba a que pasasen, cruzando el cielo, formando trazos de constelación.
- Los romanos hacían lo mismo...
- Pero sólo de día.
No podía esperar y tenía un dispositivo, un infrarrojo que se usa la luna llena y no siempre. Si las fotos no fuesen demasiado defectuosas no se habría encariñado de ellas.
Para matar el tiempo mientras las tiraba aprendió a hacer cosas en la oscuridad. Tallaba, con un cuchillito ,los pájaros que iba a fotografiar. Las tallas eran milimétricas, detalladas, en contraste con las fotos, siempre movidas, llenas de un aleteo inconstante y disperso. Así la tienda de campaña se llenó, extendida y recogida, de un círculo de figuritas de madera, que aún a mediodía, parecían seguir mirando la noche.

17 Mayo 2008

Ig-Shid Alham

17 may 08 En: At(de)lante

Ig-Shid Alham cuando no tenía claro cuánto tiempo iba a durar la empresa o si la mezquita, el jardín o el palacio iban a ocupar suficiente espacio lo hacía todo de tamaño diminuto. Cuanto mayor era su inseguridad, más pequeñitas eran las construcciones. En el reino era más alta una silla que el mayor de los minaretes. En el baño público más extenso de la región (el último construido, con el mayor número de lujos y salas) sólo cabía una persona y estaba, casi siempre, ocupado por el Ig-Shid.
Una vez ordenó construir un palomar tan pequeño que cabía dentro de la cabeza de su administrador que, a su vez, había mandado matar a todas las aves del reino para evitar cualquier tipo de consejo cabal.
El reino quedó sin lo que terminaba de hacer grande al cielo. Los alquimistas, ancianos y joyeros decidieron construir, entre todos, el patio de cárcel más pequeño del reino. Y se empeñaron en pintar las paredes, en levantar muros que sobrepasaban las proporciones de las puertas en más de cien veces. Escribieron en la piedra del interior las cartas de sus esposas y dejaron sembrados árboles frutales para que anidasen las aves que estaban por llegar a la primavera. Entonces, desde ese centro, los territorios de Ig-Shid se convirtieron en una cárcel que daba tres veces la vuelta al planeta y como el patio sólo se sostenía en la punta de un alfiler Ig-Shid Alham nunca más pudo ser libre, encerrado, como estaba, entre sus súbditos.

15 Mayo 2008

Según Eleusis

15 may 08 En: At(de)lante

Una yesca con la que se pretendía prender una hojarasca empezó a arder por sí misma. Si la tocabas, tu carne hablaba. Así se descubrió al dios de la garganta.

En este dios estaba la intención de poder regular la vida de los hombres, que hasta entonces sólo había tenido una falta de memoria. Para otorgarles esta quería hacerlos diferentes unos de otros.
Había tan pocas formas de ser diferentes en la piedra de ese dios. A la aldea, convocada ante la curiosidad, se le ofreció elegir entre el sexo y el negrido: entre poder procrear o vivir sumergido en un pensamiento que acumule, paso a paso, todos los terrenos de la tierra.

- A los que vivan en la parte de la colina les das uno y a los que vivan al lado del río les das el otro
- No se puede.
- Por lo menos hasta que nos pongamos de acuerdo.

No pasó ni un año. Hubo fiestas, matrimonios, rupturas, muertes y orgías colosales en el interio del río mientras que la cima había sido abandonada hasta por la vegetación. La reparación de las casas de ahí arriba se hizo imposible y sus habitantes se perdieron en el desierto donde cavaron un hoyo para que las cosas que no les molestasen.

Cuando alguien volvió a tocar a la piedra del dios de la garganta fue para pedir que, por favor, les quitase ese mal de encima, que estaba de celos hasta las narices.
Y los dioses, complacidos al ver que las súplicas y su atención iba a aumentar dejaron el sexo y, con él, a la muerte para que procrear fuese algo posible.
A los perdidos aún se les busca. Hay quien alega que son inmortales, otros que son semillas y, unos terceros, que también están muertos.

20 Abril 2008

De tarde

20 abr 08 En: Hipocomísticas

releyéndome, ajeno a mí, me pregunto si he sido verdaderamente fiel.
Casi atardece y el sol entra por la ventana, cortando de un tajo la habitación: hasta la suela de las zapatillas gana textura. La fidelidad importa menos que el mundo.

15 Abril 2008

La mariposa

15 abr 08 En: el otro

Al plegarse las alas de la mariposa observé: no son completamente iguales.

Sobre Mutas, muto, muta..

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Sólo díganle que se ponga a un lado, más allá. El horizonte está bien, la mirada no descansa, pero se restituye, gracias por preguntar.

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